el cine de Jorge Sanjinés

Filmografía

LA NACIÓN CLANDESTINA

Edición de Trailer: Álvaro Núñez Muñoz

Filmada en 1988-89 esta película está considerada la obra cumbre del Grupo Ukamau. Forma y contenido se armonizan en una narrativa original creando un lenguaje coherente con el mundo andino.

Sinopsis

Sebastián Mamani, un indio aymara, regresa a su pueblo para danzar hasta morir.

La comunidad campesina, de la que ha sido expulsado años atrás, lo ha condenado al exilio bajo amenaza de muerte si vuelve a presentarse en ella. Durante el tiempo que ha vivido en la ciudad se ha confrontado con la realidad de vivir solo y aislado de su grupo social.

Al comprender que su existencia individual sólo tiene sentido en la convivencia con los demás, intenta reivindicarse y alcanzar la integración aún a costa de su sacrificio.

Su vida pasada y su decisión purgatoria, expresan la idea de que sólo los hombres y los pueblos que reconocen su identidad profunda, son capaces de existir con coherencia y ser ellos mismos.

Premios

GRAN PREMIO "Concha de Oro" del 37 Festival Internacional de Cine 1989. San Sebastián, España.


PREMIO ESPECIAL DEL JURADO del XI Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, 1989.


PREMIO "Glauber Rocha" concedido por la organización de Corresponsales Extranjeros acreditados en Cuba en el marco del XI Festival de Cine 1989.


PREMIO "Kantuta de Plata" 1991 al Mejor Film Boliviano. La Paz, Bolivia.

Comentarios

Cuando en la última secuencia de "Yawar Mallku" (1969) Sixto regresaba a la comunidad, lo hacía henchido de cólera e indignación. Sebastián vuelve en cambio llevando consigo la ominosa carga de un pasado reciente imposible de omitir. En verdad la ordalía por la que atravesó posee un carácter alegórico, es la del país entero enfrentando al reto de una cita a la que olvidó acudir: el encuentro consigo mismo.

En todo caso si son deliberadas las dos metas perseguidas por el cine de Sanjinés, el rescate del espíritu andino, de una parte, y el hallazgo de los recursos narrativos idóneos para estatuir una armónica congruencia de forma y trasfondo, de la otra. Esto es: su programa consiste en traducir una cultura milenaria, hondamente arraigada en el ser del hombre de los Andes, al lenguaje de los modernos medios creados por el desarrollo tecnológico.

Programa y problema habría que decir, ya que no es cuestión de fotografiar ritos, costumbres o comportamientos incurriendo en el exotismo y la ilustración. Es más bien asunto de dar con el punto de equilibrio, donde aquella simbiosis preserve al mismo tiempo la entidad de la cultura abordada y las factibilidades de la herramienta expresiva.

En ese plano, el feliz resultado de La Nación Clandestina acredita la madurez atesorada por el director. A la cual agrega en la oportunidad un grado de inspiración que nos reencuentra con un maestro del cine en pleno dominio de sus facultades.


Pedro Susz
Revista Domingo de Última Hora
Marzo de 1989


La Nación Clandestina - vitral de silencios envueltos en las palabras hechas tierra - encarna el espíritu de la comunidad aymara. Es la expresión altísima de su cultura, su fuerza mágica que detiene el sueño y lo consagra a la eternidad. No en vano el protagonista, después de la muerte, vuelve a su país sumergido y se queda en él como una adhesión definitiva.

En el film, este indio revivido, verá su imagen retratada en su propio entierro, el otro Rulfo que vuelve a la integración de todas las fuerzas telúricas. Docta en este memorial, la obra fílmica de Jorge Sanjinés, nos alcanza para decirnos - con sus términos legítimos - que estamos frente a una realidad de la que nadie puede evadirse: la tierra adentro, como una palpitación cósmica y severa.

¡ Pero cuán brillante !.


Luis Fuentes Rodriguez
Poeta
Tarija, en el sur de Bolivia 1996


Las imágenes de esta película dejan la sensación de una travesía luminosa por el pensamiento y el espacio andinos, organizados en la trama de lo ritual y lo cotidiano.

"Esta vez la construcción simbólica esta realizada desde el punto de vista de la comunidad, cuyos mecanismos internos son reconocidos en su complejidad. La comunidad ya no es un ente sin fisuras, pleno de armonía y casi hermético a los influjos del exterior.

Toda la película es una narración de los conflictos que vive una comunidad a lo largo de la historia contemporánea del país. Conflictos de profunda raíz histórica."

Todo esto es coherente con los extraordinarios movimientos de cámara que van articulándose en prolongados planos secuencia que en este filme alcanzan su mayor elaboración como propuesta estética e ideológica. Son movimientos de cámara cargados de una sensación de emergencia, de vitalidad interna propia.

Es como si una cámara subjetiva fuera el eje de toda la construcción de imágenes, representando una mirada capaz de interrogar a la comunidad - no solo de seguirla - y también de comunicar la angustia vivida por los personajes individuales.


Silvia Rivera
Matutino Presencia
6 de abril de 1990


Jorge Sanjinés es un nombre clave en el actual cine latinoamericano, al que había aportado siete largometrajes precedentes. La Nación Clandestina obtuvo la Concha de Oro del XXXVII Festival Internacional de Cine de San Sebastián y es un hecho estimulante y singular que un calificado jurado internacional haya valorado los ingentes méritos de una película tan poco complaciente, tan austera y tan comprometida con el Tercer Mundo.


Mario Benedetti
Escritor y poeta uruguayo
El Independiente, Madrid 25 de marzo de 1989


VOLVER PARA MORIR , MORIR PARA VOLVER

La riqueza temática de "La Nación Clandestina" tiene que ver con la posicionalidad del protagonista en la sociedad boliviana. A diferencia de los protagonistas - individuales o colectivos - de sus anteriores películas, quienes pertenecían a grupos sociales claramente definidos y fijos, Sebastián Mamani, el protagonista de esta película, es un desarraigado, un ser que pierde y luego recupera su lugar de origen.

La película muestra a través de la vida y muerte de Sebastián, la constitución de un sujeto nacional y no solamente el despertar de una conciencia indígena. La constitución de ese sujeto nacional se ve en la condición errante de Sebastián, lo que le permite a Sanjinés acercarse a muchos de los espacios sociales e instituciones nacionales cuya función es construir sujetos que sean "buenos" ciudadanos y "verdaderos" bolivianos.

Así, Sebastián sirve en el ejército, una de las instituciones que más rechazo a la identidad étnica inculca en el conscripto indígena; y luego pasa a ser parte de la policía secreta y represiva del gobierno, espacio aún de mayor identificación con los valores del Estado. Estos espacios lo alejan más y más de sus raíces culturales para integrarlo, sólo parcialmente, a una sociedad donde ser indio se traduce como la imposibilidad de ser aceptado como igual.


Leonardo García Pabón
"La Patria Intima"
Ediciones Plural Primera edición 1998

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